viernes, 4 de marzo de 2011

El turista.

Partiendo de la base de que cada uno de nosotros somos turistas en algún momento de nuestra vida y basándome en mi larga experiencia de trabajo con y para ellos y siendo consciente de que es un trabajo que puede ser muy agradable ya que la gente de vacaciones por lo general está de "buen rollo" y no como cuando eres un médico de familia que todo son dolores y tristezas... se me ha ocurrido escribir sobre las ocurrencias que tenemos cuando salimos a conocer mundo, dejamos los trajes y las corbatas por decirlo de alguna manera y nos relajamos...

El turista es una especie humana que ocupa temporalmente ciudades, playas y montañas. Los sitios cálidos los ocupa en busca del sol, huyendo del frío que asola sus ciudades en invierno. Las ciudades con mucha cultura también atraen su atención y se dirige allí en busca de museos y edificios vetustos para sacar fotos y enseñarlas a sus amigos. Cuando va a los sitios soleados se pone al sol y vuelve casi negro también para presumir delante de sus allegados. Su comportamiento puede variar, los hay que se agolpan en torno a una cucaracha moribunda en un centro comercial observando con gran interés sus últimos estertores, hasta los que piden cultura en un lugar turistico surgido hace 40 años en pro de estos visitantes y dónde por supuesto no existen museos ni edificaciones antiguas, si le entregas un mapa doblado lo desdoblará para mirarlo, si por el contrario les das uno sin plegar, lo plegará minuciosamente sin importarle que detrás hayan más personas que esperan, pero es que no se da cuenta, él está de vacaciones y no tienen ninguna prisa. Otra cosa curiosa es que no ve, no ve los carteles de CERRADO (Aporreará la puerta en un intento desesperado por abrirla), ni los horarios, ni los mapas indicando direcciones, si tú le das una información que ha demandado, él la cogerá y sin mirarla te preguntará por las indicaciones que ya tiene en sus manos, le gusta mucho preguntar, mucho más que leer o mirar, ahora, si por ejemplo hay una limpiadora que da brillo a unos cristales, la observará con gran interés, como a la cucaracha. Dentro de esta especie hay unas subespecies que paso a describir:

Turista de viaje organizado de mayores.-

Empecemos por cuando sube al avión, eso es divertidísimo, Juana va delante para coger el mejor asiento, y Domingo se ha quedado un poco rezagado, bien, ella ocupará tres asientos en la primera fila y no dejará que se siente nadie más hasta que llegue su pareja y decida si quiere ventanilla o pasillo, mientras tanto, él, que es muy listo también, ha encontrado el sitio ideal en la fila de emergencias, tampoco deja, por supuesto que entre nadie hasta que Juana decida, a todas éstas, los TCP o tripulantes de cabina de pasajeros, se vuelven locos tratando de acomodar a los viajeros cuanto antes para poder contárlos y dar parte de su número y comprobar que no falta nadie, pero Juana ya está desesperada porque Domingo no llega y comienza a vociferar: ¡Domingoooooooo!!!, el pasillo está ocupado con los otros turistas que buscan un sitio sin éxito, porque como Juana y Domingo suelen haber unas cuantas parejas más, hasta que Domingo se dá cuenta que en la fila de emergencias no puede ir con tanta bolsa debajo del asiento, los compartimentos de encima de su cabeza (Que no había visto), están llenos, entonces, de repente, oye la dulce voz de Juana entre todas las cabezas...y la ve, abanando y llamándole desde la primera fila, él, decidido, coge todos los paquetes con chorizos y jamones de su tierra y como puede va contracorriente al encuentro de su Dulcinea, llega, se sienta no sin antes tener una pequeña bronca por la falta de sincronización entre ellos, ya están todos sentados, uy, pero con este ajetreo, no veas, me han entrado ganas de ir al baño.- Juana, por favor, espera, que es que estás en la ventanilla y estas señoras están diciéndo que nos pongamos el cinturón que van a despegar, Juana aguanta, pero nada más empezar la carrera de rodadura, ya se ha dado cuenta de que tiene un montón de botoncitos encima de su cabeza, empieza a apretarlos, se enciende la luz, pero ella no quiere leer, lo apaga, ufff cuanto aire sale por ahí, llama a los TCP para que le quiten tanto aire y le den una manta (Que ha visto que le daban a otra señora que va con niños), además también ha decubierto que hay almohadas, en fin, que sin todavía despegar el avión, ya Juana tiene un montón de cosas pendientes para los TCP en cuanto se levanten, que no sabe ella qué es lo que hacen ahí sentados en vez de ponerse a trabajar...Éste es un tipo de turista que ha surgido por las diversas mejoras sociales de los diferentes países, se llama turismo de mayores, es para jubilados y algunos ni habían salido de su tierra nunca, pero al ver las ventajas de ser un turista por unos dias no se pueden resistir y allá van.

Turista/residente.-

Es el que va siempre al mismo sitio, suele ser también mayor...(Entre 75 y 95 años),este se las sabe todas, a veces, incluso pretende saber más (Y lo consigue) que los propios residentes del lugar. Cuando llega al destino, hace acopio de las novedades que pueda haber desde su última estancia, que suele ser de un año, si no hay novedades, empiezan sus quejas, si las hay, no son de su agrado, suele este especímen moverse en transporte público por razones obvias mayormente, (No ve bien, no le responden las articulaciones o está un poco desorientados) así que se informa de todo lo concerniente a transporte y así se mueve, de esta manera, suele ocurrir, que cuando es la época de este turista, si miras en los autobuses ves todas las ventanillas ocupadas por cabezas llenas de pelos blancos o de lo contrario cabezas sin ningún pelo...a este visitante le gusta mucho también caminar y tomar el sol, (Vitamina D y calcio), ya saben... pasa horas paseando y buscando la oferta más ventajosa para comprar cualquier cosa, pan, periódico, café, alojamiento para el próximo años si está vivo, etc. etc., suele quedarse largas temporadas y se retira a sus lugares de origen una vez pasada las época fría.

Parejas de amor.-

Es un turista enamorado, de entrada, bajo los efluvios de su emotiva situación, dá igual lo que le ofrezcas, lo ve todo bonito, apenas le das una rutita de nada y un mapita allá que va con su pareja y se lo pasan pipa, éste no necesariamente necesita ir a un lugar definido de cultura o de sol, ello es indiferente, lo importante sobre todo es que la cama sea de matrimonio, no mucho más que decir de este tipo de turista, volverá cuando tenga los 70 u 80 años para recordar los viejos tiempos, eso si tiene ganas de recordarlos...

Turista familiar.-

Es el que viaja con su pareja y un par de niñitos. Todo va a girar en torno a ellos, (los niñitos), si le das una ruta para visitar los lugares en coche te dirá: ¿Pero pueden ir nuestros pequeños turistas sin sufrir algún deterioro por la carretera? (Como si en su lugar de origen no se movieran de la misma forma), bien, si le dices que hay un paseo marítimo maravilloso, te dirá: Ah, pero ésto no, porque los niños (6 y 8 añitos), se cansarán... (Yo iba al cole y volvía sola caminando), a veces me ha pasado ésto mismo pero con el abuelo, o sea, el señor de unos 85 años, que me contesta que su nieta de 12 no puede caminar mucho porque se cansa, no le queda nada a su nietita con el colesterol...pero el abuelo sí que puede eh??, en fin, son cosas del turista.

Y, por fin, El turista culto.-

Éste puede tener cualquier edad, llega a una islita perdida y empieza a demandar actos culturales, si no los hay, hará un escrito proponiendo los diferentes eventos que él piensa deberían sucederse desde que se tome su inteligente iniciativa, sin darse cuenta que para que artistas internacionales se dirijan a dicho lugar perdido y sin quorum suficiente, habría que hacer algo más que escribir una sugerencia. De todas formas, a veces, hasta son capaces de inventarse cultura y establecerse definitivamente en esos lugares dándole mayor auge a pueblecitos perdidos y rincones desconocidos por los lugareños. Bien.

Bueno, espero que se entienda que lo único que persigo con este post es divertirme y divertir, creo que cualquier persona con un mínimo sentido del humor puede encontrar la forma de al menos sonreir, viéndose en cualquiera de estos casos que seguro hemos vivido si no nosotros mismos, en otros a los que hayamos observado.


1 comentario:

  1. ¡Cuánta razón tienes en esta descripción! :)

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