viernes, 31 de octubre de 2014

Amigos.




Esos del alma, a los que le contarías todo, los que nunca te fallan. Están los amigos circunstanciales  y los amigos espirituales. 

Con los primeros cenas, te diviertes, hablas de temas triviales. A los del alma no necesitas casi verlos, pero si desnudas tu verdad ante ellos, son personas a las que piensas no asustarán tus ideas, tu singularidad, con las que te sientes cómoda, libre, puedes dejar volar tu imaginación, quitarte el corsé, aquéllos amigos solo quieren oírse a sí mismos, no escuchan,  están embutidos en sus alegrías o en sus penas, en sus éxitos o en sus fracasos…solo se quieren oír a sí mismos, te oyen porque no son sordos pero no les interesa tus vivencias. 



Para descubrir la diferencia, intenta desnudar tu alma y comprobarás por sus reacciones quien es quien. También ocurre esto desgraciadamente con los familiares, cuánta incomunicación!  En la era de las comunicaciones, por todo ello, agradezco a la vida los amigos y familiares del alma, no son muchos, pero son los más especiales y a ellos dedico estos pensamientos. 


2 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo contigo... la palabra amigo se emplea para todo, cuando realmente el amigo es el que te acepta tal como eres, te escucha, ríe contigo y te consuela en las penas; los demás son amigos como tu bien dices, circunstanciales, con los que se habla de cosas sin importancia.
    Me ha gustado mucho esta entrada Estelas.
    Un abrazo.

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    1. Sí, Elda, a veces encuentras mas afinidad en estos escritos y contactos de un blog incluso, que en los que se dicen amigos...y es que aquí se muestra el alma, (al menos en mi caso) es como si fuera una comunicación más espiritual. Me encanta que te gusten mis humildes pensamientos. Un abrazo.

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