lunes, 30 de noviembre de 2015

Y llegaste tú...




Cuando ya era una sombra en el tiempo
cuando desapercibida iba viviendo
cuando los días eran iguales y las noches frías
cuando el cansancio me podía
las ganas me faltaban y la ilusión se disipaba
cuando las ausencias clamaban...

Entonces, apareciste tú
a llenar mi vida de risas
a alborotar mis prisas
a apasionar mis días
a dar sentido a tantas horas idas.

Sin saberlo, sin proponértelo,
simplemente siendo
llenaste de nuevo mi vida
me miraste y me viste
me hablaste y me escuchaste.

Me hiciste sentir importante
y te ofrecí mi vida entera
pero tus planes eran otros
volviste sobre tus pasos
decidiste renunciar

Era mucha la expectativa 
no estabas dispuesto a claudicar
a volver a ser feliz
a reiniciar lo andado
a olvidar lo pasado...








7 comentarios:

  1. Leer tu poema me resulta doloroso, tanto más cuando me pongo en el lugar que me interesa, que es el de la persona que se ofrece a compartir. Cada vez me resulta más hermosa la entrega. Quien no acepte la entrega que se le ofrece pienso que se equivoca, pero estoy seguro que tiene sus razones que no se lo permiten. Un beso

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  2. Leer tu poema me resulta doloroso, tanto más cuando me pongo en el lugar que me interesa, que es el de la persona que se ofrece a compartir. Cada vez me resulta más hermosa la entrega. Quien no acepte la entrega que se le ofrece pienso que se equivoca, pero estoy seguro que tiene sus razones que no se lo permiten. Un beso

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  3. Gracias Antonio: siempre interesante leer tus opiniones. A veces no queremos arriesgarnos a amar para no sufrir...no todos sabemos olvidar y volver a empezar. Abrazos.

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  4. Qué triste ese rechazo a la felicidad...no supo valorar en todo su esplendor este sentimiento que se da tan poco y llena tanto. Algún día la cobardía traerá de la mano el remordimiento...
    Besos.

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    1. Gracias Marinel, pienso que los sentimientos tienen que ser recíprocos, si alguien no quiere permanecer a nuestro lado, es mejor dejarlo ir, pasar página...la vida nos tiene reservadas muchas sorpresas. Besos

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  5. Dulce poema. Reflejo de una realidad vivida por algunas personas de un ayer...

    Un abrazo, Estelas.

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    1. Jajajaja, muy agudo, como siempre Ernesto. Sí, un pasado lleno de experiencias buenas y malas, como todos, como no podía ser de otra manera. Abrazos y muchas gracias por pasarte por aquí de nuevo.

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