miércoles, 23 de abril de 2014

Romerías, desde dentro.




Hola, hoy les voy a contar una parte de las Romerías que quizá no todos conocen: es también el día de Puertas Abiertas.

El día en que "Tiramos la casa por la ventana", abrimos las puertas y por allí pasan desde el presidente del Cabildo hasta el vecino con el que no hablamos desde hace años. Aprovechamos también para invitar a nuestros mejores amigos y familiares, compromisos empresariales, ofrecemos nuestra mesa y compartimos lo que preparamos, donde no faltan todo tipo de víandas, los tollos, papas y mojo, batata, carne asada, dulces, pellas de gofio por supuesto, truchas caseras, todos participan, pero los anfitriones se pegan un curro que ni les digo en bien de sus muchos invitados. Vino del mejor, música, grupos que pasan por las casas animando a los que ya estamos animados...es un jolgorio tal, que uno no se lo puede creer, ahí se mezclan los canarios con los italianos, venezolanos, alemanes, austriacos que llevan en la isla la mayor parte de su vida y son tan canarios como el gofio.


Desde la terraza tenemos  una panorámica  espectacular del paso de la Romería , es un día especial, es para pasarlo bien. Un señor que está muy malito me comentó que ese día  para  él, es mas provechoso que una caja de medicinas.

Se canta y se recuerdan tiempos pasados hasta las lagrimas, eso los mayores , que los jóvenes organizan sus chiringuitos para ganarse unas  perrillas ese día mientras se divierten. Es un día donde no hay sitio para penas, con un vasito de vino y la alegría por bandera nos unimos y disfrutamos hasta casi entrada la noche, cuando nos vamos retirando con afonía de tanto canto y tanto grito. De repente nos encontramos con el silencio de nuestra casa y notamos cómo nos zumban los oídos de todo el día de fiesta. Pero como decía mi abuelo-Que me quiten lo bailado.


No hay comentarios:

Publicar un comentario