jueves, 13 de octubre de 2016

Es más fácil cambiar nuestra percepción que cambiar al otro.




Su íntima amiga se había separado, después de cuarenta años de matrimonio, allí estaba con su pequeña maleta con lo imprescindible, huyendo del que había sido su marido prácticamente toda la vida.

Como no podía quedarse en su casa, dado que él conocía su gran amistad y apoyo, pensó en alojarla en casa de su hija, que se acababa de emancipar y estrenaba apartamento en otra ciudad.

Cuando Isa abrió la puerta no daba crédito a lo que veían sus ojos, su madre, intentando "Colocarle" a su amiga, en su estudio con dos camas ,un baño y una cocina minúscula. Tendría  que dormir con ella, era una amiga de su madre, un poco pesada por lo mucho que hablaba.

La señora tendría unos cincuenta y tantos, Isa veintitrés. Hacía un par de meses que se había ido de casa de su madre, estaba viviendo las mieles de su libertad, pero, allí estaba de nuevo, tratando de solucionar los problemas de los otros por encima de cualquier obstáculo. Estaba claro que la consideraba "Suya".

Siempre había sido su niña dócil, obediente y calladita, pero esto era el colmo. Y de nuevo, no supo negarse a los deseos de su madre, Andrea se instaló en su pequeño alojamiento, habló hasta por los codos, le contó toda su odisea marital...mientras ella intentaba dormirse para ir a su trabajo a la mañana siguiente.

De todas formas, pasado el tiempo, aminorado su ego de juventud, pensó que el hecho no había sido tan dramático, que había podido ayudar a alguien, que en realidad, la vida se trataba de eso. Y sintió una inmensa paz.

18 comentarios:

  1. Siendo cierta la frase inicial, hay otra de igual calado y, tal vez, más efectiva. "Permitir" que la vida de cualquiera fluya...

    Un Abrazo, Maru.

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    1. Sí Ernesto, pero qué difícil no reaccionar ante ciertas situaciones...gracias por tu comentario. Abrazos.

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  2. Es fácil decidir por los demás sin previo aviso...


    Un abrazo

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    1. Es bastante incómodo para la persona afectada, creo yo. Abrazos y gracias.

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  3. Situaciones incomodas pero a la vez aceptables tan solo tener amor y darlo.
    Un abrazo.

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    1. Al final es eso, todo cuestión de amor y de querer aceptar...gracias Mari.

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  4. Está bien lo que cuentas Maru desde la libertad de cada uno.
    Más bien yo dejo hacer, en ocasiones no es fácil, pero todo se va aprendiendo.
    Un abrazo.

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    1. Aprender...esa gran asignatura de la vida. Gracias Ángela y abrazos

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  5. Maru una pregunta indiscreta.
    Eres tú la última que se ha hecho seguidora de mi blog? No te reconozco en ese perfil, también se llama Maru, y desde ahí no puedo acceder a su blog. Gracias.

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    1. No es indiscreta tu pregunta, sí, me he hecho seguidora tuya, pero es que no se me ocurrió otra cosa que meter el blog en G+ y tengo un lío que no me aclaro. Lo siento, te agradezco que me lo digas así por lo menos sé lo que ocurre con toda esta tecnología que cada vez me queda más grande. :((

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    2. Gracias a tí Maru!
      Feliz descanso.

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  6. miércoles, 30 de octubre de 2013
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  7. http://majadahonda11.blogspot.com.es/2013/12/como-inhabilitar-google.html

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  8. Estamos acostumbrados a apegarnos a las cosas, a las pertenencias, a las personas, a las situaciones. Y no nos damos cuenta, que estamos invadiendo el espacio de los demás. Darse cuenta de eso, es lo que se llama: haber despertado a la realidad.
    Un abrazo.

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    1. El apego... es difícil cambiar eso, por lo menos para mí. Un abrazo.

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  9. Yo creo que no se debe invadir así, sin mas, la intimidad de nadie, ni considerar "suyos" a sus hijos.

    Gracias, Maru, por tu visita y tu sonrisa. Encantada, nos vemos. Abrazo

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    1. Hola María Socorro, gracias por pasarte por aquí. Estamos en contacto. Abrazo.

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