martes, 3 de abril de 2018

El infierno no está en el remordimiento. Está en el corazón vacío. K. Gibran






Y si somos capaces de percibirlo, de sentirlo, viviremos los momentos de reparación, esos instantes que te devuelven el recuerdo de lo que creíste haber hecho mal, ahora se presentan en oportunidad de seguir amando y curando heridas, el tiempo nos muestra claramente que siempre se pueden mejorar y restaurar lo que creemos fueron errores en nuestro caminar.

Al sentir esto una inmensa paz se adueña de nuestro interior, una tranquilidad que no es la de tener los problemas resueltos, no es la de poder llegar a fin de mes sin apuros monetarios...es, otra sensación, la que te aporta una lucidez que va más allá de lo palpable, es la conciencia de la verdad, esa que solo cada uno de nosotros podemos encontrar en nuestro interior, esa que no necesita testigos para certificarla, simplemente te permite descubrir que eres mucho más que todo lo externo. Es cuando escuchas el sonido del silencio




11 comentarios:

carlos perrotti dijo...

Tu mejor texto, Maru. Profundo, sincero, reflexivo: "la verdad, esa que sólo cada uno de nosotros podemos encontrar en nuestro interior..." y que por lo tanto alude a la verdad personal, a la de cada cual, que bien puede ser la de nadie más.

Te mando un gran abrazo que ojalá llegue hasta allá...

maria cristina dijo...

Podríamos decir que el remordimiento es el purgatorio y la aspiración a la cual llegar sería esa paz tan anhelada, un abrazo Maru!

RECOMENZAR dijo...

querida me has dejado pensando con el títolo
Creo que tienes razón Abrazos

Mari-Pi-R dijo...

Dejar pasar el tiempo y calmar la tempestad y luego reaccionar.
Un abrazo.

Ángela dijo...

Maravilla de texto, certero, profundo, auténtico donde se percibe Maru tu andadura que no me deja indiferente.
Me alegra saludarte.
Un fuerte abrazo.

ardid dijo...

Hola de nuevo :) Me ha encantado conocer tu blog y tus escritos. Me has dejado pensando tanto con el título como con el texto...muy muy bueno! Un saludo

Maru dijo...

Gracias y bienvenida Ardid, tus comentarios me han llevado a tu interesante espacio, de lo cual me alegro muchísimo.

RECOMENZAR dijo...

Me deleitas con tus pensamientos

Mara dijo...

Es difícil llegar a superar todo lo externo pero sólo allí en el silencio de nuestro interior encontramos la verdad. Gracias por el post. Un abrazo.

Ernesto. dijo...

Profundidad, sin duda.

Fuerte abrazo María.

Anónimo dijo...

no entiendo esta frase que quiere decir?