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sábado, 4 de marzo de 2017

¿Es la voluntad más fuerte que el amor?




Amor o voluntad.

Era joven y la vida le sonreía por todas partes, una familia adorable, un trabajo entretenido y bien remunerado, un esposo atento, buen padre y mejor compañero, pero, siempre aparece el pero...

Una de las mañanas que se incorporó a la oficina de firmas lo vio, no puede ser pensó, estos militares tan atractivos no es común que te los asignen para unas maniobras de una semana, normalmente eran señores mayores y nada atractivos, pero él... Se dirigió a ella con una sonrisa de esas que desarman, se presentó, soy Luis y tú debes ser Helena, reaccionó lo más naturalmente que pudo, tratando de evitar su turbación.

Aquélla semana pasó como un rayo, había llegado la hora de despedirse y así lo hicieron, hubo cierto coqueteo entre los dos, pero nada más, así que Helena volvió a su casa y a su rutina de nuevo. 

No podía dejar de pensar en Luis, le molestaba no poder quitárselo de su mente, le remordía la conciencia cuando de repente se sentía ausente mientras su marido le hablaba, se estaba convirtiendo en una obsesión.

Hasta que le volvió a tocar trabajar con Luis de nuevo, él ya no disimulaba su atracción por ella y allí estaba ella haciendo de tripas corazón para no caer en lo que más deseaba en aquellos momentos, darse a él por completo. Cuando terminaron los días de trabajo, Luis le dijo que iba a estar esperándola en el hotel, (Él venía destacado pues no tenía base donde ella vivía). Mientras conducía de vuelta a casa pensó que quizá esa sería una buena solución, harían el amor y seguramente después todo volvería a la normalidad. No fue capaz. Volvió a la rutina. 

Siguieron los encuentros de trabajo y era ya imposible olvidarle. Casualmente, a su marido le ofrecían un nuevo trabajo en otra zona y le preguntó qué le parecería mudarse. No lo pensó dos veces, le dijo que sí, pidió asimismo traslado para ella, era la solución a esta situación que ya se estaba haciendo insostenible. Había hecho una lista de lo que perdería si seguía su instinto, iba a perder mucho, iba a hacer daño, no se lo iba a perdonar nunca a ella misma. De esa manera no fue difícil tomar la decisión.

Nunca más volvió a ver ni a saber de Luis. Nunca supo cómo hubiera sido su vida si hubiera dejado que su marido se hubiera marchado unos meses antes como él mismo sugería, para una vez instalado que ella y los niños definitivamente se mudaran a la nueva ciudad. Algo dentro de ella clamaba por alejarse de aquella situación que le había robado su paz, su rutina. No se arrepintió nunca de haber tomado aquella decisión.

A propósito de esta historia me he preguntado: ¿Qué es más fuerte, el amor o la voluntad?, ¿Cuántas historias como esta han terminado de manera diferente?, ¿Es cuestión de lucidez, de madurez o de frialdad y resignación?. Supongo que simplemente cada uno actúa según su conciencia, su valentía o acomodo. Pero estas cosas pasan...y el amor prevalece...¿O es la voluntad?


22 comentarios:

  1. Es difícil hablar de una situación que no se ha vivido. Opinar es gratuito y desde el punto de vista personal, pero como digo, sin la experiencia...algo inútil.
    Creo que si ella alejó la tentación, tal vez fue porque su voluntad era seguir amando a su familia y no sucumbiendo a un quebradero de cabeza cuyo final ignoraba por completo.
    Si además no se arrepintió de nada y siguió su vida feliz, creo que hizo lo correcto,¿no?
    Besos.

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    1. Hola Marinel, como siempre, sabia tu respuesta. Claro que la opinión de cada uno nace de las vivencias y de las percepciones personales, pero, ¿No crees que en un mismo caso otras personas hubieran cedido a su atracción?, quizá también en ese caso la vida podría haber transcurrido bien, incluso con más emoción... Gracias por leer mis "locuras" fuerte abrazo.

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  2. Amor es en sí voluntad, Maru. Me lo confirma tu impecable texto. Abrazo agradecido.

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    1. Creo que es como dices Carlos, pues si queremos querer eso haremos y también tendremos la lucidez de saber distinguir en qué situación nos encontramos. Un abrazo.

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  3. No debería ser pero las personas casadas también se enamoran. Será por falta de seguridad en uno mismo a vaya usted a saber pero la gente se enamora. Se entra en una cuerda floja donde el corazón juega y lucha por ser escuchado...y a veces la decisión que se toma quizá no sea la correcta.

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    1. Quién sabe, como tú dices, seguramente no siempre las decisiones que tomamos son las correctas, pero como también comenta Marinel, si no hay arrepentimiento después de pasado el tiempo, en ese caso, la decisión parece ser la adecuada... aunque muchos suspiros habrán quedado truncados jajajajaja. Un abrazo

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  4. Me gustó la historia. Y creo que esas pasiones que surgen tan fuertes, una vez concretadas se diluyen como arena entre las manos. Es mucho lo que se pierde por la pasión de un momento. Se pierde el respeto de los hijos, la familia y todo por una situación que nunca se sabe como va a terminar.

    Muy interesante.

    mariarosa

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    1. Hola Maria Rosa, es como dices, creo yo, la pasión es pasajera, mientras que el amor que permanece a través de los años es lo que nos muestra el sentido de nuestra existencia en esta corta vida terrenal. No siempre se puede estar en permanente apasionamiento, aunque no dudo que haya personas que sí lo consigan, eso sería el sumun!!! Un abrazo.

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  5. Tal como planteas tu texto estoy completamente de acuerdo contigo. No lo estaría si hubieras puesto uno de los dos finales como bueno y otro como malo porque en la vida nunca sabemos cuando hemos acertado y cuando nos hemos equivocado. Un beso

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    1. Exactamente Antonio, solo podemos tomar una decisión, solo elegir un camino, de manera que las otras opciones serán un misterio...gracias por tu visita y besos.

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  6. Quizás podría personalizar de haber vivido una historia así, creo que al principio pudo sentirse halagada…Pero el amor a su familia la hizo reaccionar y alejar la tentación. Prueba de ello nunca se arrepintió de haber tomado aquella decisión.

    Un cálido abrazo

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    1. La vanidad a veces nos domina y caemos en sus frivolidades. Mejor permanecer con los pies en la tierra, aunque soñar también hace bien. Gracias Sneyder por tu visita, besos.

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  7. Hola paso hacerte una visita me encanta como escribes unas palabras preciosas. Las personas casadas claro que se enamoran y seguro que solo por la ilusión. Saludos

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    1. Hola NaNy me alegra muchísimo ver que has llegado hasta aquí, espero que se repita y yo por mi parte ahora mismo pasaré por tu blog. Un saludo muy cordial.

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  8. Creo que en su situación pasa la voluntad antes que el amor, desgraciadamente, pero hay que reconocer que también tuvo sus momentos de amor y pasión con su marido.
    Situaciones que uno no puede evitar ya que el amor sale en cualquier momento.
    Un abrazo.

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    1. Claro, lo que pasa es que, no es la voluntad equivalente al amor?, puesto que eligió a su familia, a los seres que quería, a los que no podía abandonar o exponerse a ello...gracias por tu aportación Mari, un abrazo.

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  9. ¿Tiene más valor la cara o la cruz de una moneda?

    Después está el "canto", el borde, con el que rodamos cada uno y cada día... Que caigamos de un lado o del otro dependerá de mil circunstancias.

    ¿Amor o voluntad?... ¡Dos entre las mil!... Y no necesariamente las más relevantes.

    Abrazos, María.

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    1. Pués sí Ernesto, lo mismo da que da lo mismo, pero, de algo habrá que escribir ¿No?, un abrazo amigo.

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  10. De acuerdo con el comentario de Ernesto en cuanto a las circunstancias, porque pueden ser múltiples a la hora de elegir.

    ¿Amor o voluntad preguntas?
    El amor fuerza motriz, la voluntad poderosa fuerza.
    El equilibrio de la balanza depende de cada uno.

    Un abrazo Maru.

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    1. Profunda y sabia reflexión la tuya Ángela, me encanta, gracias y un fuerte abrazo.

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  11. Muy bien narrada esta historia de amoríos.

    En cuanto a la pregunta, pienso que no se puede pensar por otro. Cada uno tiene su criterio, su manera de ser y de actuar, su responsabilidad, su conciencia de la dignidad, del respeto...etc.

    Buenas noches y felices sueños.

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    1. Gracias Soco por leerme, por tu comentario, es cierto lo que dices, es una historia como otra cualquiera que me alegro te haya interesado. Un abrazo.

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