A ti que tratas cada día de superarte,
a ti que la generosidad se te hace ardua
y sobrepasa los límites de tu miedo,
una inseguridad que te fue transmitida,
un desasosiego que te hace desconfiar
de lo nuevo, de lo extraño, de lo inesperado.
Te veo luchar contra ti mismo,
incluso sin ser del todo consciente,
sobreponerte a tus inclinaciones
de conservar, de no compartir,
te veo ir más allá de tus limitaciones,
queriendo ser altruista sin haberlo aprendido,
modificando a menudo tus inclinaciones
de controlarlo todo, de prever lo imprevisible.
Pero día a día, año a año vas aprendiendo
con esfuerzo, con la voluntad fuerte
de quien empieza una nueva tarea cada día,
que caes pero luego te recompones
juntas tus trocitos y vuelves a completar
tu puzzler de emociones varias
de equivocaciones dolorosas, de auto perdón.
Hasta el ilustre apellido te regatearon
cuando quisiste querer, cuando decidiste regalarlo
a quien no llevaba sangre "azul"
pero aquel fue el principio de tu nueva historia,
de tu nueva vida, la demostración de tu hidalguía
de tu verdadera valía, lejos de estereotipos
creados por mentes frívolas
erigiste en ti la verdadera nobleza
la que no se lleva en los apellidos
la que se demuestra siendo y sintiendo
como un ser humano.
Un mensaje profundo y solidario para quien vaya dirigido, un abrazo Maru!
ResponderEliminarasí vamos aprendiendo cada día con caídas y sobreponiéndonos a ellas superamos los malos días y nos entusiasmamos esperando la primavera.
ResponderEliminarque tengas un feliz domingo.
"Mirándote a los ojos juraría
ResponderEliminarque tienes algo nuevo que contarme.
Empieza ya mujer no tengas miedo,
quizá para mañana sea tarde,
quizá para mañana sea tarde.
¿Y quién es él?
(...)
¿De dónde es?
¿A qué dedica el tiempo libre?"
Eso María, quién es ese al que describes con tintes de conocerle muy bien... jajjajajaja...
Claro que tú conoces mucho de muchas cosas. Y en ocasiones en tus escritos rezumas cosas que no son de otros... ¿De quién serán?
Abrazos, amiga.
Qué será será...el tiempo te lo dirá...jajajajajaja mira que eres curioso Ernesto, es una de mis historias. Pero, ¿no ves cómo se llama mi blog? Me alegra que hasta cantes con mis locuras. Fuerte abrazo.
EliminarAprender cada día es necesario y a veces difícil, pero lo bueno es intentarlo. Me gustó mucho, tiene un mensaje de renovación.
ResponderEliminarmariarosa
Poema profundamente humano, Maru. Me gustaría poder escribir así. Te felicito realmente. Me lo llevo en la memoria.
ResponderEliminarUn gran abrazo.
Sin duda Maru, que conoces bien a ese ser humano. El conocimiento ayuda a expresar en profundidad lo que se siente. Y tú lo transmites con nitidez.
ResponderEliminarNo imaginaba que Ernesto supiera tan bien la canción de José Luis Perales, sorpresas te da la vida jajajajaja
Un abrazo Maru.
Así es la vida, Ángela! Hay que saber cantar...
EliminarAbrazos.
Profundas letras en las que se elogia y ensalza la verdadera esencia del ser humano a quien van dirigidas, pienso que con mucho amor.
ResponderEliminarMi aplauso.
Besos.
Gracias Marinel, es un relato muy sentido, te lo aseguro. Fuerte abrazo.
EliminarImaginemos
ResponderEliminaradornemos los momentos triste con flores y sonrisas
¿es dificil?
por supuesto...me ha encantado la realidad de tus letras
Siempre me alegran tus animosas palabras, te mando un abrazo muy cariñoso.
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