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viernes, 28 de agosto de 2020

La queja.

 



Cuando te vayas a quejar por algo, piensa primero si merece la pena que hagamos partícipe de nuestro malestar al que tenemos enfrente, si no puede hacer nada, solo escucharte, será decepcionante, se sentirá impotente por no poder ayudarte, triste por ti, también pregúntate si esa persona no tendrá quizás más motivos de queja que tú mismo, pero se lo guarda para ella por no importunar a los demás con sus propias percepciones de las circunstancias que le rodean, las que sean.

Muchas veces, la mayoría, nuestros malestares los creamos nosotros mismos, entonces, procuremos trabajar y gestionar mejor la forma en que sentimos, la forma en que pensamos. Una buena técnica es, cuando abro los ojos por la mañana, agradecer un día más, si además  ese día me siento rodeada de personas que me quieren, me puedo valer por mi misma para hacer lo que necesite, si tengo un techo, si me espera el cafecito y la tostada en la mesa, la sonrisa de un familiar o la vista de un nuevo día, una flor, un árbol... me estoy sintiendo privilegiada.

La queja solo trae tristeza e incertidumbre, para mi y para los que me rodean. Busquemos la alegría, una canción, un paseo, un libro o una llamada para compartir buenas noticias, no dejemos que la pena se apodere de los momentos presentes que son lo único que tenemos y que podemos perder en un segundo nosotros o los que nos rodean.

Lo único cierto es lo que vivo AHORA.

domingo, 12 de marzo de 2017

A ese pedazo de ser humano.



A ti que tratas cada día de superarte, 

a ti que la generosidad se te hace ardua
y sobrepasa los límites de tu miedo,
una inseguridad que te fue transmitida,
un desasosiego que te hace desconfiar
de lo nuevo, de lo extraño, de lo inesperado.
Te veo luchar contra ti mismo,
incluso sin ser del todo consciente,
sobreponerte a tus inclinaciones
de conservar, de no compartir, 
te veo ir más allá de tus limitaciones,
queriendo ser altruista sin haberlo aprendido,
modificando a menudo tus inclinaciones
de controlarlo todo, de prever lo imprevisible.
Pero día a día, año a año vas aprendiendo
con esfuerzo, con la voluntad fuerte
de quien empieza una nueva tarea cada día,
que caes pero luego te recompones
juntas tus trocitos y vuelves a completar 
tu puzzler de emociones varias
de equivocaciones dolorosas, de auto perdón.
Hasta el ilustre apellido te regatearon 
cuando quisiste querer, cuando decidiste regalarlo
a quien no llevaba sangre "azul"
pero aquel fue el principio de tu nueva historia,
de tu nueva vida, la demostración de tu hidalguía 
de tu verdadera valía, lejos de estereotipos
creados por mentes frívolas 
erigiste en ti la verdadera nobleza 
la que no se lleva en los apellidos
la que se demuestra siendo y sintiendo
como un ser humano.

sábado, 7 de enero de 2017

Una triste historia verídica. ( Podría ser, que alguna sensibilidad se sintiera herida).




Subió al autobús escolar, su mamá le dio un cariñoso beso como siempre hacía para despedirla sin imaginar que ese día su querida niña experimentaría una de las jornadas más terribles de su vida.

Por aquellos años los autobuses no estaban obligados a llevar acompañantes como tampoco a tener las puertas cerradas. Hicieron varias paradas más, en el primer asiento, justo encima de la puerta delantera viajaban dos niñas. El chofer arrancó y al momento, sin que las alumnas se percataran de cómo había ocurrido, un brusco frenazo hizo que la niña que iba sentada en el pasillo saliera disparada por aquella puerta abierta, las ruedas traseras pasaron por encima de su cuerpecito, el conductor, desesperado bajó para descubrir horrorizado lo ocurrido. 

En medio de aquel susto, las niñas gritando, llorando, él no sabía qué hacer, los transeúntes se agolpaban al ver lo ocurrido, lo que que se le ocurrió fue subir a la niña accidentada, la puso en el pasillo, arrancó de nuevo y se dirigió al colegio, mientras tanto las alumnas aterrorizadas hacían toda clase de conjeturas. 

El hombre lloraba mientras conducía, tan asustado como sus pasajeras. Llegaron al colegio donde había mucha gente esperando y policías, tuvieron que pasar por encima de todo aquello, una a una, las niñas fueron ayudadas a bajar, no entendían qué estaba pasando. 

Los padres fueron llegando a recogerlas. Preguntó a su madre qué  le había pasado a su compañera, que si estaba muerta, su madre le contestó que posiblemente podrían vendarla y curarla, pero ella había visto el dantesco espectáculo, no entendía cómo iban a arreglar aquel cuerpo...

A partir de entonces, muchas noches, desde sus cuatro añitos, soñaba con su compañera, la veía vendada de la cabeza a los pies, sentada en el alféizar de una ventana mirando al cielo, su mamá, junto a ella, le contaba cuentos de fantasías felices...

lunes, 28 de noviembre de 2016

Nuestras vidas son la suma total de las opciones que hemos tomado. Dyer






Pasaban los meses y el trabajo no aparecía, empezaba a desesperar, no le gustaba pedir ayuda a su familia, ya bastante tenían...mejor dicho, no tenían. Ya había recorrido todos los lugares posibles, preguntado a las personas que conocía, nada, la verdad es que se le estaba haciendo muy cuesta arriba esta vez, cada día consultaba las gacetillas en busca del trabajo añorado.

Un día, paseando encontró a una amiga que hacía mucho no veía, ella estaba en la misma situación, pero, le dijo, tenía una cita con un señor para asunto de un trabajo, además que si quería podría ir a la entrevista con ella, pues hacían falta dos chicas.

El señor, un empresario de la zona, quedó encantado con aquellos dos bellezones que ipso facto contrató para ¡Un Bingo!!, primero le dio cierta vergüenza, ya que era en un hotel de un lugar vacacional muy concurrido por gente conocida, pero sus responsabilidades pudieron más, dijo que sí y empezó aquella corta etapa de la que salió reforzada. 

Resultó acaecer que en aquel hotel también buscaban una secretaria con idiomas, ella, como siempre, inquieta y en constante indagación sobre puestos laborales que pudieran ajustarse a su perfil, no tardó ni una hora en presentar su curriculum y, ¡Albricias!!, la aceptaron, estaba tan contenta que casi no podía creérselo. 

Tuvo que buscar rápidamente una señora que se ocupara de su niña durante las horas de trabajo, la encontró, encontró un pequeño apartamento para ella y su hijita, era en un cuarto piso sin ascensor, pero le sirvió. Se sentía orgullosa de sí misma, luchadora y ganadora, en su vida sencilla se sabía una especie de heroína haciendo cosas que muy pocas mujeres hacían por aquel entonces. 

Y sobre todo, tenía a su hijita junto a ella.

martes, 2 de febrero de 2016

Tú.


Cómo empezar...eras la avanzadilla de la mujer libre, moderna, rebelde y al mismo tiempo práctica hasta cotas increíbles. ¿Empezamos por cuándo le dijiste al padre Víctor aquéllo de que -Lo que dios ha unido dios lo desuna-?, como contestación a tu sugerencia de separación de un hombre al que ya no aguantabas, que se te había quedado desfasado con los años de evolución que tú experimentaste por tu curiosidad e inquietudes, por reclamo de una dignidad que la iglesia católica de entonces ni la de ahora respeta ni comprende bajo su cerrazón  dogmática.
 
O cuando cogiendo en brazos al primito con hidrocefalia para llevarlo al cine con todos los primos,, dijiste a la tía Neli que no hacía falta que le tapara la cabeza con aquella mantita, que lo importante era el niño, no lo que pensaran o hicieran los demás... Todavía lo recuerdo y era allá a finales de los años 50. ¡Qué grandeza la tuya! ¿De dónde sacabas tanta valentía, tanto sentido común en un ambiente donde primaba lo superfluo?.
 
No te gustaban las revistas de cotilleo, por aquél tiempo toda "Señora" que se preciaba de serlo tenía un Hola en su casa los domingos, tú ni lo mirabas, eras genial.¿Sabes que todavía sigue vigente el Hola y su parafernalia? Jajajajajajaj, lo que te podrás reír  allá donde estés.
 
Qué risa cuando en la sesión matiné del cine, donde nos llevabas a nosotros y a todos los primos cada domingo, (Yo creo que para no tener que soportar las tediosas tardes de señoras hablando de princesas que no conocían y de cortinas que sí cosían), tú disfrutabas mas que nosotros, me acuerdo que dabas patadas cuando iban llegando "Los buenos de la película", creo que algunos de los primos pensarían que estabas loca, pero yo iba grabando todo aquello en mi carácter iba forjando la persona que hoy soy. ¡Y te agradezco tanto tus ejemplos! La madre que todos quisieran tener, pero eras Mi Madre.
 
Después con mis hijos, tus nietos, lo mismo, alegría y risas,  optimismo, ninguna de tus duras experiencias parecían transmitirse estando rodeada de jóvenes, disfrutabas y te unías a su vitalidad, contando chistes, alegrando todo a tu alrededor.  Qué lástima  que no te encontrara el hombre  que te merecías , hubiera sido lo máximo ,  pero elegiste seguir sola, te gustaba tu soledad,  es que eras tan completa que no necesitabas a nadie para ser tú.  



lunes, 11 de enero de 2016

Al amor por el dolor.








¿Fue bruscamente o fue paulatino?, ¿Cuándo empezó a saberse abandonada?, ¿Cuándo sintió las agujas en su corazón?, ¿Cuándo fue que el suelo se hundió bajo sus pies?, ¿Que aquel que la había amado ya no estaba?, ¿Cuándo dejó de celebrar sus cumpleaños?...


Toda la inocencia desapareció sin dejar rastro, su confianza empezó a tambalearse, su mundo hecho añicos, aquel dolor, aquel vacío, el desconsuelo, las miradas furtivas hacia otras familias completas...otro colegio, otros amigos, sin primos, sin tíos, todo cambió tan de repente que casi no se daba cuenta.



Y empezó la sobriedad, las preocupaciones, la austeridad, empezó a crecer aceleradamente, a ser adulta a los 12 años. 


Y así llegó su juventud, su primer trabajo,  su primera colaboración económica a su familia, así siguió muchos años. 

Se repitió de nuevo otra gran decepción, pero aquello no era nuevo para ella, así que la afrontó,con valentía,  siguio adelante con la firme intención de cambiar su destino,  lo consiguió, puso ilusión donde estaba la desesperanza, confianza donde había suspicacia,  fe en su futuro...

Y de repente, todo cambió, encontró la vida que le estaba esperando, la familia, todo un mundo lleno de vida nueva surgió ante ella y lo aprovechó, hasta el más mínimo segundo le fue revelado como maravilla. Y es que, con aquella base de dolor, todo lo bueno se triplicaba ante su mirada y se convertía en regalo de belleza y amor, había aprendido a través de la pena, ahora cualquier gesto de amor se le antojaba un milagro y ella misma se había llenado de paz, de saber vivir, el haber conocido lo que no debía ser, la había transformado en un pozo de gratitud del cual manaba un amor inacabable. Se había convertido en una persona en paz.