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viernes, 6 de julio de 2018

El accidente.





Llegó, majestuosa, con aquella mirada dulce acompañando a su bella sonrisa. Berta, casi abalanzándose hacia ella, la increpó, le reprochó su laxitud con respecto a los chicos, claro, por su culpa ahora habían tenido aquel desastroso accidente. Ella la miró sin perder su elegancia y su amabilidad, cálmate, le dijo, estás muy nerviosa. 

Se dirigió a su hija que la miraba de soslayo y con sentimiento de culpabilidad, pues el coche era nuevo, su madre se lo había prestado para pasear con su novio, él acababa de aprobar el Carné de conducir y se la habían pegado, en una bocacalle no había cedido el paso y había chocado primero con otro coche en el cuál viajaban tres chicos, uno de ellos había resultado herido leve, después, con los nervios, el hijo de Berta, se había empotrado contra el muro de la esquina de enfrente.

Ahora, pensaba ella, su madre tendría que acarrear con todas las responsabilidades puesto que el coche era suyo, no estaban económicamente muy boyantes las cuentas de la familia, preocupada, se abalanzó a los brazos de su madre que estaba en ese momento preocupándose por el estado del novio, le dijo que ella dejaría los estudios, que se pondría a trabajar inmediatamente para ayudar a sufragar los gastos que todo aquello supondría. La madre, siempre en calma, la serenó, le dijo que ya se arreglaría todo, que lo más importante era que los dos hubieran salido ilesos y que a los otros chicos tampoco les hubiera pasado nada grave.

Fue una lección moral que nunca olvidaría, su madre le demostró aquel día lo que es entereza, optimismo, bondad, comprensión, elegancia, belleza, generosidad y sobretodo, AMOR. ¡Qué privilegio ser hija de un ser tan excepcional!

martes, 2 de febrero de 2016

Tú.


Cómo empezar...eras la avanzadilla de la mujer libre, moderna, rebelde y al mismo tiempo práctica hasta cotas increíbles. ¿Empezamos por cuándo le dijiste al padre Víctor aquéllo de que -Lo que dios ha unido dios lo desuna-?, como contestación a tu sugerencia de separación de un hombre al que ya no aguantabas, que se te había quedado desfasado con los años de evolución que tú experimentaste por tu curiosidad e inquietudes, por reclamo de una dignidad que la iglesia católica de entonces ni la de ahora respeta ni comprende bajo su cerrazón  dogmática.
 
O cuando cogiendo en brazos al primito con hidrocefalia para llevarlo al cine con todos los primos,, dijiste a la tía Neli que no hacía falta que le tapara la cabeza con aquella mantita, que lo importante era el niño, no lo que pensaran o hicieran los demás... Todavía lo recuerdo y era allá a finales de los años 50. ¡Qué grandeza la tuya! ¿De dónde sacabas tanta valentía, tanto sentido común en un ambiente donde primaba lo superfluo?.
 
No te gustaban las revistas de cotilleo, por aquél tiempo toda "Señora" que se preciaba de serlo tenía un Hola en su casa los domingos, tú ni lo mirabas, eras genial.¿Sabes que todavía sigue vigente el Hola y su parafernalia? Jajajajajajaj, lo que te podrás reír  allá donde estés.
 
Qué risa cuando en la sesión matiné del cine, donde nos llevabas a nosotros y a todos los primos cada domingo, (Yo creo que para no tener que soportar las tediosas tardes de señoras hablando de princesas que no conocían y de cortinas que sí cosían), tú disfrutabas mas que nosotros, me acuerdo que dabas patadas cuando iban llegando "Los buenos de la película", creo que algunos de los primos pensarían que estabas loca, pero yo iba grabando todo aquello en mi carácter iba forjando la persona que hoy soy. ¡Y te agradezco tanto tus ejemplos! La madre que todos quisieran tener, pero eras Mi Madre.
 
Después con mis hijos, tus nietos, lo mismo, alegría y risas,  optimismo, ninguna de tus duras experiencias parecían transmitirse estando rodeada de jóvenes, disfrutabas y te unías a su vitalidad, contando chistes, alegrando todo a tu alrededor.  Qué lástima  que no te encontrara el hombre  que te merecías , hubiera sido lo máximo ,  pero elegiste seguir sola, te gustaba tu soledad,  es que eras tan completa que no necesitabas a nadie para ser tú.  



miércoles, 14 de octubre de 2015

Liliana. El primer día más feliz de mi vida.






   
      
Y naciste, para llenarme de amor, de un amor indestructible, incansable, incondicional, un cariño tan fuerte que ha sido una armadura contra todas las adversidades que ha ido encontrando...                                                               

Felíz cumpleaños hija. Siempre intuí que con los hijos se aprendería lo que nos faltara y nos complementaría en la avanzada madurez, ya que para los padres representan un futuro que  por lógica  generacional y demográfica,  está  vetado, estoy teniendo el privilegio de aprender de ti, de ser partícipe de tu cambio, de tu elección .

Ver cómo estás educando a tu hijo junto a su padre,  con esa dulzura,  esa paciencia,  creatividad y responsabilidad, eligiendo ese cometido por encima de intereses más prosaicos, renunciando a tantas cosas que para ti antes eran prioritarias, sin amago alguno de desconsuelo,  simplemente con la ilusión que la maternidad junto a la estabilidad familiar han traído a tu vida.

Espero que cumplas muchísimos más, que sigamos disfrutando de tu entrañable familia y seguir siendo testigo de tu realización como madre,  como mujer.

Como madre también me siento orgullosa de haber influido en algún sentido para que tu personalidad sea como es. Te quiero.


sábado, 3 de mayo de 2014

7 Años...




Y en realidad no te has ido, vives en mi, en mis hermanos y en tus nietos, es increíble como ocurre que siempre estás ahí, en una broma, una foto, un recuerdo...

Y es que eres tan importante en nuestras vidas que es imposible tu ausencia, todo está lleno de ti, no sé si ahí donde tú estás, nos sientes a nosotros también, quiero creer que sí, que nos estás alumbrando y alentando a seguir adelante, a ser buenas personas, (Por lo menos a intentarlo), a seguir tus pasos, en pocas palabras, nos dejaste un buen legado, aunque seguro que tú pensaste que no era así, pero tu singularidad como persona, tu personalidad alejada de todo convencionalismo, de una lucidez asombrosa para haber vivido en los años en que lo hiciste, especialmente siendo mujer, calaron hondo en nosotros, que a nuestra manera también estamos transmitiendo a nuestros hijos ese humor, ese saber estar, tu humildad y al mismo tiempo tu orgullo, que pudieran parecer virtudes contradictorias, pero en tu caso estaba tan bien llevado que resultaba de lo más natural, ya que tu vida fue de una riqueza de experiencias fuera de lo corriente, las cuales aprovechaste para aprender que de lo bueno y lo malo de la vida se saca la esencia que cada uno ofrece de vuelta a ella, a la vida, y tú devolviste lo mejor de ti.