lunes, 11 de diciembre de 2017

La plenitud.

Le encanta su casa, siempre le gusta donde vive, piensa, que por el mero hecho de habitar un lugar, ya ese sitio es precioso para ella. Ha cambiado infinidad de veces de lugares y de viviendas, todas las ha disfrutado, todas le aportaron vivencias enriquecedoras y situaciones de alegría, también hubo tristezas, claro, pero eso afortunadamente era lo de menos, cuando se pone a recordar le vienen las alegrías, los momentos de bienestar. Igual es un bicho raro, en realidad es una persona pacífica, conforme con su devenir.


Ahora, de mayor, aparecieron los nietos todavía aprecia más la casa que habita, cuando ellos vienen y llenan todo con sus alegrías, sus risas y locuras ella piensa que su vida está completamente realizada, es una abuela feliz que reaprende con ellos a ser la niña que se le había olvidado que había sido.

 Aunque sabe que eso no es todo, que espiritualmente tiene mucho que aprender, una de las cosas el desapego, pero qué difícil no apegarse a los seres que adoras...

Bueno, todo se andará, mientras tanto, lo que más le gusta es vivir el momento, eso sí que lo está aprendiendo a pasos agigantados porque este paso por la vida es eso, montones de momentos vividos con intensidad y consciencia para llenarnos de energía, fuerza y alegría de sentir la vida.

6 comentarios:

Mari-Pi-R dijo...

Que bonito paralelo los recuerdos de cuando uno era niño y lo que uno vive con los pequeños que te acompañan.
Un abrazo

Vicente Corrotea dijo...

No sé si exista el cielo. Creo que no, pero vivir con la plenitud que nos regala un día esa es felicidad y no la que nos cuentan.
Abrazos.

maria cristina dijo...

Los que ya estamos en edad avanzada podemos disfrutar del presente, atesoramos los buenos recuerdos dejando atrás los malos momentos, eso nos hace sentir más fuertes para lo que nos queda por vivir y además podemos contagiar nuestra alegría y paz a quienes nos rodean, un abrazote Maru!

Sophie dijo...

Muy linda la foto y lo que dices, sobretodo me ha gustado la ult parte, me llegó mucho: "le gusta es vivir el momento, eso sí que lo está aprendiendo a pasos agigantados porque este paso por la vida es eso, montones de momentos vividos con intensidad y consciencia para llenarnos de energía, fuerza y alegría de sentir la vida."
Gracias por compartir estas palabras

RECOMENZAR dijo...

Un escrito con gran sabiduria
Un abrazo desde Miami
Feliz diciembre

Ernesto. dijo...

Mi buena amiga María, de ayer y hoy…

Lo de hacer de cada sitio tu hogar es un excelente remedio que te sitúa en la realidad… que ya tú eres!

Que los nietos, u otras causas, dan alegría en la vida, ¡sin duda! Que ello sea la plenitud... :)))) (permíteme la sonrisa cómplice)

El apego… Eso tan consustancial con el ser humano y, razón fundamental de nuestra travesía por este mundo!

Apegarte a los seres que adoras… (no comento lo que tú misma ya sabes)

Un gran abrazo, María. ¡Felices Fiestas!