“Pero lo más grave es que ni siquiera nos vemos a nosotros mismos como tales, sino la envoltura y la apariencia de nosotros mismos, justo aquello que, cuando tengamos claridad y sabiduría, descubriremos que no somos.” Ramiro Calle
¿Porqué no había aprendido a volar?, ¿Porqué siempre había vivido para los demás, dónde había aprendido a vivir de esa manera?, añoraba ser libre de ella misma, de repente, se dio cuenta, se había convertido en una máquina de trabajar, de estar siempre disponible, cantando incluso y feliz...¿Feliz? La verdad es que solo había volado cuando su trabajo de azafata se lo había exigido, pero ni siquiera en aquel tiempo levantó sus pies del suelo.
Recordó cuando hacía muchos años una amiga le regaló aquélla tarjeta, en ella se veía una niña que levitaba con una sonrisa muy amplia en su cara y una frase que decía, "Vuela, para volar solamente tienes que de la tierra tus pies despegar", algo por el estilo. Su amiga que la conocía bien quería indicarle que no fuera tan terrenal, tan ecuánime, tan dedicada y esforzada. Lo agradeció, le hizo gracia, pero no supo cómo hacerlo, ella volaba con sus libros, en sus letras, pero en su realidad jamás había despegado sus pies del suelo.
Sintió una profunda tristeza, siempre había creído que hacía lo correcto, pero ahora dudaba, no era la primera vez que se había sentido atrapada de aquella forma, que sentía el anhelo de marchar, de probar cómo sería esa otra forma de caminar, sin lastre, pero el peor cargamento lo tenía ella en su alma, unas cadenas que estaban cerradas con un candado imposible de abrir. El candado del apego, a las personas y a las cosas. Tenía un arduo trabajo por delante: Desaprender.
Llega un momento en nuestras vidas en que nos replanteamos si la estamos viviendo oomo queremos o como los mandatos nos han dictado, es hora entonces de repensar, que sería como tu desaprender, un abrazo Maru!
ResponderEliminarSí Maria Cristina, hay momentos en los que todo parece hundirse bajo nuestros pies en vez de que fuera al revés, que nuestros pies se despegaran iniciando un vuelo liberador...menos mal que son solo momentos, después, todo vuelve a la "normalidad". Un beso.
EliminarEs un trabajo muy complejo y necesario...Desaprender y Olvidar, particularmente todo aquello que nos limita en nuestra naturaleza de seres de luz
ResponderEliminarPaz&Bendiciones
Isaac
También creo como tú que lo más importante es amar, eso lo libera a uno de todas las trabas. Un abrazo.
EliminarEn un momento dado en nuestras vidas tenemos que olvidar lo aprendido y dejarnos guiar por lo que nos traza la vida.
ResponderEliminarUn abrazo.
Pues en ello andamos, aprendiendo a distinguir lo que es la responsabilidad y lo que es el amor. Un abrazo.
EliminarDesaprender no es fácil, requiere de mucha concentración, perseverancia y voluntad, pero se puede lograr. Ocho, certero y la cita de Ramito Calle que elegiste, Maru es buenísima, me gusta mucho.
ResponderEliminarBesos
Myriam, Ramiro Calle es un hombre de una sabiduría impresionante, si pones su nombre en google te saldrá todo lo que hace y ha hecho, fue uno de los primeros en introducir el yoga en nuestro país, me encanta. Besos.
Eliminarhttps://deamoresyrelaciones.blogspot.com.es/ o simplemente haz click en su nombre que he puesto después de la frase y ahí te llevará a su web.
EliminarEs una difícil tarea...desaprender.
ResponderEliminarLo peor es la ceguera del alma, ese ente que a fuerza de latidos y sentimientos, permanece atado a la tierra...de los demás, y los demás, muchas veces, lo saben. Saben que te tienen ahí, con alas, pero sin saber, poder o querer desplegarlas para lanzarte al vuelo liberador...
Al menos...revolotea de cuando en cuando ;)
Besos.
Me encanta tu comentario Marinel, más acertado imposible. Un abrazo.
EliminarA aprender también se aprende y no estoy seguro de que sea aconsejable para sentirse ligero de equipaje como decía Antonio Machado. Si nuestro lastre nos pesa demasiado hay que soltar y aligerarnos. Un beso
ResponderEliminarAsí es Antonio, lo que a veces cuesta por la fuerza de la costumbre, pero la vida se trata de eso, aprender y desaprender lo que no nos ayuda. Besos.
EliminarEspero que consiga desaprender tu protagonista porque lo necesita para ser feliz, espero que aprenda a verse sin todo aquello que la rodea, aquello que tantas veces se confunde con el ser cuando no es nada más que un envoltorio como dice esa buena cita que no conocía.
ResponderEliminarSaludos
Aprendiendo a desaprender, en ello está...un abrazo Conxita.
EliminarCreía que eran menos los que llegados a una edad se preguntan qué estoy haciendo o qué estoy sintiendo. Coleccionamos títulos, nombres de gente importante, historia de la música, etc. Cuando en realidad se nace para ser feliz descubriéndose, amándose.
ResponderEliminarLas alas de tu personaje me rozaron.
Un abrazo.
Pues ya ves que no eres tú solo que te preguntas estas cosas. De todas maneras, escribir es un placer precisamente para desahogar lo que en momentos se puede hacer insoportable, pero luego todo pasa y te sientes en el camino adecuado para ti. Me alegra haberte llegado con esta entrada y verte de nuevo por aquí. Un abrazo.
Eliminar
ResponderEliminarHola, Maru.
UN texto muy profundo y lleno de verdades.
Pienso que hay por este mundo muchísimas personas que se identifican con tus reflexiones:"vivir para los demás" es su meta, Y se olvidan de si mismos,..
Tal vez, no compense... o sí?...
Besos, siempre
Sí que compensa ser como uno es Soco, lo que pasa es que hay momentos y momentos...tú me entiendes. Besos
EliminarMás que "desaprender", querida María, que parece engarzar con ese seguir "trabajando", lo esencial es "no hacer nada". Dejar fluir la Vida. Que por otro lado es lo que sucede constantemente pero que no somos capaces de verlo... Y menos aceptarlo.
ResponderEliminarAbrazos.
Querido Ernesto fluyendo voy, jajajajaja un placer oir de ti de nuevo. Fuerte abrazo hombre sabio.
EliminarHola Maru.
ResponderEliminarMuchas palabras existen para expresar lo que hoy propones y que significan salud mental. Soltar,oxigenar,clausurar...y todo se puede lograr, nada ni nadie nos es indispensable.
Un fuerte abrazo.
Sí, Ángela es difícil pero cuando se empieza a ser consciente ya es un gran paso. Abrazo.
EliminarAsí es por desgracia,nos enseñan miles de cosas en la infancia y en la juventud, pero no nos enseñan a buscar la auténtica felicidad.Tal vez el sistema no ve con buenos ojos el que aprendamos a ser felices,a volar.
ResponderEliminarInteresante entrada,Maru.
Un abrazo
Quizá has dado en el clavo, igual no interesa que nos salgamos del redil. Acabo de releer un libro precioso de mi juventud: Juan Salvador Gaviota,una revelación. Abrazo Joaquín.
EliminarAsí es por desgracia,nos enseñan miles de cosas en la infancia y en la juventud, pero no nos enseñan a buscar la auténtica felicidad.Tal vez el sistema no ve con buenos ojos el que aprendamos a ser felices,a volar.
ResponderEliminarInteresante entrada,Maru.
Un abrazo
Hola Maru, de lo aprendido seleccionar lo importante y necesario. Lo demás, se puede desaprender para dejar hueco a otras nuevas lecciones de la vida que nos esperan en cualquier parte. Liberar lo pesado, dejar paso a lo que nos gusta e importa de verdad.
ResponderEliminarUn abrazo
En ello estamos,el camino debe ser hacia delante sin cargas innecesarias. Un placer leerte por aquí Rosa.
Eliminarno sabes como me gustan tus escritos Soy recomenzar y vengo con mi otro blog
ResponderEliminarDesaprender una nueva palabra en mi vocabulario deshacer son palabras lindas aunque difíciles de lograr
un abrazo inmenso bella mujer
Gracias por tu fidelidad Mucha, en cuanto tenga un buen rato me paso a leerte en ese blog. Besos
EliminarCuánto silencio y relax se respira por aquí... Veo por tus comentarios de respuesta que no es que el gato te haya comido la lengua. Me alegro!
ResponderEliminarAbrazos, María. Buen finde.