domingo, 26 de octubre de 2014

Momentos dulces.




Momentos dulces, me aferro a ellos como a una barra de salvación, quiero ser consciente de cada instante de dulzura, guardarlo para calentar aquéllos momentos fríos que quizá en un futuro tenga que experimentar...los malos momentos pasados ya los superé con creces. 

¿Será posible compensar unos con los otros? ¿Será posible sonreír en el dolor recordando la alegría? y así alargar la satisfacción de haber sido...de haber vivido? 


Un viaje completo, una visita exprés pero tan intensa como mi vida, Francia, mis amores lejanos, todos juntos, nos hicieron el regalo en nuestro día, sentimos la cercanía de las almas que nada tiene que ver con la separación de los cuerpos, gozamos y amamos y los días se nos escapaban con la dulzura de saber, de sentir, de los besos y las caricias, de las sonrisas y las risas, de los colores, de la lluvia, del sol, de los árboles y las calles mojadas desde la calidez del ventanal, de la mesa compartida y las miradas cómplices. Y es que somos eso, momentos, instantes que conforman una vida, que completan el puzzler de nuestra existencia, combinando sabiamente lo dulce con lo amargo, como si de una receta se tratara.




martes, 7 de octubre de 2014

Los que se quedan...








Entró en el bar y pidió un café. Absorta en sus pensamientos se sorprendió cuando al levantar la cabeza se encontró a su amiga frente a ella. -Hola, ¿Cómo va todo, y tus hijos?- Hacía tiempo que no se veían...

Le respondió con un -Bien- que sonaba un poco pobre dada la relación que tenía con aquella persona, pero, no quería ahondar en sus sentimientos y vivencias aquel día, no podía. Sus hijos estaban bien, afortunadamente, pero lejos, dos de ellos, muy lejos, y eso le dolía, le dolía no poder tocarlos, besarlos, mirarlos de cerca, no por ese puñetero skype... Admiraba sus decisiones de irse de un país que nos los reconocía, de tratar de  mejorar sus vidas, porque en realidad era así, eran sus vidas... pero ella, algunas veces no podía soportarlo, no podía renunciar a echarlos de menos, no se quejaba, pero sentía que esa era su realidad y que no podía cambiarla, era también consciente de su gran suerte por las posibilidades que sus chicos habían tenido de poder marchar, de que les fuera bien en sus aventuras, de su salud... pero a veces todo ello se derrumbaba y llegaba el desconsuelo, con una canción, con un poema, con otra historia... -Están muy bien- repitió a su amiga.

sábado, 13 de septiembre de 2014

Corta historia de una vida sin envidias.

De carencias, tristeza, desengaños, desconsuelo, trabajo y coraje, alguna idea tengo. 



Aquéllos que hoy en día proclaman a los cuatro vientos su lucha por el cambio junto, desgraciadamente más de una vez, a insultos y desprecios hacia los demás, me gustaría contarles una historia como tantas otras pueden haber en esta España y a lo largo del ancho mundo, una historia de trabajo, de fuerza y de coraje, ingredientes indispensables para salir adelante a pesar de las adversidades.

Ella nació en país lejano, de padres emigrantes, trabajadores en busca de una vida mejor, lo consiguieron, progresaron y llegaron hasta tener una casa en propiedad. Pero la añoranza venció a la sensatez y decidieron vender todo, dejar todo en aquel país y volver a España, años 60. Con el capital que traían se hicieron con una pequeña empresa que compraron a un hermano del padre, así estuvieron unos pocos años hasta comprobar que se habían equivocado, que no era fácil salir adelante siendo pequeño empresario en aquéllos tiempos. Así que de mutuo acuerdo decidieron que la mejor decisión era volver a emigrar...esta vez el padre marchó solo, con la promesa de volverse a encontrar con su familia una vez tuviera un trabajo que se lo permitiera. Nuestra protagonista se quedó en estas tierras, con su madre, con sus hermanos pequeños.

jueves, 28 de agosto de 2014

28 Agosto. Un año de aventura alemana.

                                                                
                       
                                    


Parece que fue ayer cuando nos comunicaste tu decisión de marchar a probar suerte en Alemania. Mi primera reacción fue de rechazo, lo reconozco. Más después y como suelo hacer, me dije a mi misma que quizá era lo mejor que te podía pasar, el idioma sumado a tus ya más que probadas aptitudes en tu profesión serían una buena baza para seguir en la brecha y progresar profesionalmente allí o aquí, si volvieras algún día. Así que empecé a estar cada vez más animada por ti y por tu principal motivo para el cambio, que no era otro que el estar con tu amor.

Apasionado como eres empezaste la gran aventura, llegaste, viste y venciste, ya que a los pocos días estabas trabajando en lo tuyo con el ánimo que te caracteriza. Aprendiendo el idioma y mejorando día a día. Ha pasado ya un año y tus progresos me dicen que hiciste lo mejor que podías hacer, vista la evolución y el giro que ha dado tu situación.

Es duro estar  tan distanciados, pero siempre nos quedan las vacaciones, somos afortunados por poder vernos y estar juntos, como este verano, en tu isla, en tu tierra, en el sitio al que quizá un día vuelvas con tu familia a pasar largas temporadas, como hacen los turistas que nos visitan. Ojalá !!

Te quiero.

domingo, 24 de agosto de 2014

Juventud desaprensiva.





Ayer me desperté temprano,  decidí a hacer mi caminata a primeras horas de la mañana, salí contenta, un nuevo día amanecía y las calles vacías, la gente durmiendo, esa sensación me llena de paz y la estaba disfrutando hasta que...en una zona desde donde se divisa una vista espectacular, no pude menos que pararme y contemplarla, más bajo mis pies observé tu huella, los despojos de tu diversión compartida con otros energúmenos como tú. Todo mi optimismo se vino abajo por un momento. ¿Cómo vamos a mejorar nuestras vidas y las de los que nos siguen si eso es lo que hace gente que no tiene ninguna consideración con su entorno y el de sus semejantes.

viernes, 22 de agosto de 2014

Cartas a mi nieto IV - Un largo verano con Lucien.

                                         


                                                      

                        Lucien es mi primer nieto, es difícil no caer en la ñoñería tirando a cursilada cuando de un hecho tan "normal" como que nazca un ser humano se hace un acontecimiento de tal magnitud, que toda tu vida empieza a girar en torno a ello.

                  Mi nieto es un niño maravilloso que quizá por esas ausencias causadas por la profesión de su padre, se me ha hecho aún más, si cabe, especial. Ellos van y vienen, pero este verano ha sido especial. Lucien ha cumplido un año, ríe, interactúa, camina y hasta habla  algunas palabras, es un milagro de la vida, es decir, es otro milagro de la vida. Mis sentimientos se disparan y me creo que no hay otro niño como él, que es único, y lo es. 

                         Vuelvo a vivir aquél tiempo mágico, cuando nacían mis propios hijos, lo más grande que me ha pasado, cada uno de ellos es único, cada hijo con su personalidad, con sus ocurrencias, tiempo de risas y de alegría, porque tuvimos mucha suerte con que fueran niños sanos, soy consciente de que no siempre es así, por eso agradezco cada día que paso, cada sensación que experimento. También la actual experiencia, la de extrañar su risa, su inquietud, sus alegatos y mis dolores de espalda, quiero sentirlos otra vez, doce días sin verle y temo que me olvide, que no me diga Yaya cuando nos veamos de nuevo. Sí, ya sé que está el skype...pero no es lo mismo, me desconsuela no poder tocarle y al mismo tiempo tenerle tan cerca...

                          Injusta distancia que nos separas, que dejas pasar los días sin que pueda ser testigo de sus avances, de sus risas y correteos, al tiempo le pido que pase pronto para tenerte de nuevo cerca, para acariciarte y besarte y contarte todo lo que te quiero, todo lo que te espero. Mi consuelo es saber que tú eres dichoso de todas las formas, que todavía eres un niño que disfruta de cada momento tan intensamente como a mi me gustaría hacerlo, pero, es que yo ya no soy niña, me olvidé cómo se hacía, cómo se vivía el ahora y ya está. Por eso necesito que tú me lo enseñes de nuevo, contigo aprenderé que no hay pasado ni futuro, que solo es ahora, cuando tú estés ...