jueves, 14 de noviembre de 2019

La tele.

Foto escogida de Depositphoto


La gran denostada. Pues viendo a mi nieto entretenido viendo lo que le gusta me he puesto a pensar. ¡A pensar! ¿No será ese el motivo principal por el que nos gusta ese aparato que te transporta a vidas, paisajes, sentimientos, experiencias que de otra forma no conoceríamos? ¿Cuándo empiezan a pensar los seres humanos? ¿Cuándo a querer evadirse de esos pensamientos? Mientras vemos una película i gula que cuando leemos un libro, generalmente nos distraemos de los pensamientos que nos acosan, también si nuestra elección es un documental, o un programa de entrevistas del tipo que sean, nosotros elegimos qué entrevistas o programas preferimos y con ello estamos indicando las preferencias de la mayoría. 

A mi no me parece mala cosa la tele, es un entretenimiento que no tiene porqué ser negativo, muchos enfermos, ancianos, niños pasan parte de su tiempo delante del televisor.  No creo que sea malo, la equivocación surge de qué vemos, de eso solo el espectador es responsable, salvo en los niños, que será cometido de sus cuidadores qué deben y qué no deben ver, también el sedentarismo juega un papel importante aquí, pero volvemos a la autonomía que cada uno de nosotros  excepto los peques, tenemos de nuestras vidas, nosotros llevamos el timón, o por lo menos así debería ser, así que es nuestra la responsabilidad de movernos más o menos, la tele no tiene la culpa de nada. Para mi es un gran invento.

Todo en su justa medida es bueno o malo, vamos a hacernos responsables de nuestras elecciones. 

miércoles, 16 de octubre de 2019

No otorgues a los demás el poder de sacar lo peor de ti mismo.





 Estamos viviendo unos tiempos en los cuales nuestros sentimientos más perversos son provocados a manifestarse por los diferentes medios que tenemos de comunicarnos, por ejemplo, la televisión, prensa, redes sociales, amigos y familiares  incluidos. Esto me lleva a mi reflexión de hoy.

Cada día estoy más convencida del camino del silencio, la introspección, la serenidad, el respirar antes de contestar a cualquier exabrupto, lo contrario nos está llevando a unos niveles de odio insostenibles, gente odiando a gente que ni conoce, personas provocando a otras por pensar diferente a ellas, de fondo unos políticos incapaces de manejar los problemas que se les plantean en su trabajo y por los que son la razón de que estén ahí donde están.

Me pregunto hacia dónde nos dirigimos de esta forma, qué nos está pasando que ya ni la historia nos sirve, porqué no preferimos la paz, porqué nos sirve cualquier excusa para olvidarnos de lo importante, ¿Qué interés es mayor que vivir en paz?, ¿Educar y ver crecer a nuestros hijos en la concordia ya no es una  prioridad? No entiendo qué se persigue cuando no es el diálogo la solución, la respuesta da hasta miedo.

Cuánto me gustaría ser alguien que tuviera cierta influencia para llamar a la cordura, para decir lo que es obvio, que todos, en el fondo queremos lo mismo, vivir tranquilos, no estar de sobresalto en sobresalto, espero que no necesitemos nada más que esto para despertar, prudencia, compasión, comprensión, entendimiento, acuerdos...




jueves, 10 de octubre de 2019

Agradecer es poner la atención en tus potencialidades, no en tus carencias.








  • Y eso, ¿De qué me sirve? - le preguntó. -Prueba a hacerlo por un momento,   piensa en los que te aman, si puedes respirar, caminar, ver, tocar, sentir, si tienes un techo, comida, libertad, tantas cosas por las que sentirte bien, siente esa paz y serenidad automáticamente, eso lo primero. 
  • Posteriormente comprobarás cómo se te van aclarando tus pensamientos, lo que parecía negro ya no lo es tanto, vas dando paso a la fuerza que hay en tu ser para afrontar cualquier circunstancia, con la tranquilidad de que vas a poder salir de esa situación gracias a todo lo que hay de bueno en tu vida. 
  • Si piensas en ello seguro que lo encuentras, todos tenemos algo que agradecer, claro que hay momentos en la vida en que nos parece que todo está en nuestra contra, pero, para un momento, mira hacia tus adentros, serénate, haz que callen esas voces en tu mente que no dejan de atormentarte, deja que entre la luz, que sientas esa paz tan necesaria para ver lo importante, no lo superfluo, ahí estará la respuesta, llegará  la paz que necesitas para caminar por el sendero que más te conviene.
  • Así lo creo y por eso te lo quiero transmitir. Ojalá te sirva, de corazón.

martes, 6 de agosto de 2019

Viejos y viejas.



1. adj. Dicho de un ser vivo: De edad avanzada. Apl. a pers., u. t. c. s. R.A.E.


Nunca voy a entender, entre otras cosas porque no quiero, porqué la mayoría de las personas se sienten insultadas cuando se les dice vieja cuando en realidad es lo que son.

Hace unos días mi pequeño nieto me explicó que no se dice vieja, sino persona mayor, supongo que alguien se lo habrá aconsejado. Me llamó la atención ese miedo que ya se le está inoculando al paso de los años, a las etapas últimas de la vida.

Hoy me gustaría romper una lanza a favor de esa definición, un viejo y una vieja lo son porque ya han pasado por ser niños, adolescentes, jóvenes y maduros, nótese que las anteriores definiciones son aceptadas sin la más mínima objeción, pero, cuidado si te llaman vieja, es, para muchas personas, casi un insulto, cuando en realidad es lo que se es después de cierta edad.

Creo que igual que pensar que las canas hacen vieja, las canas, como las arrugas y demás signos son señales del paso del tiempo, son signos de haber vivido, sentido, sido, pero nuestra cultura desprecia todo eso y etiqueta a cada grupo, sin darnos cuenta caemos en la  falacia de la eterna juventud. 

Una pena, porque así nos vamos perdiendo lo que esa etapa última tiene de reflexión, madurez y sabiduría. Una etapa diría yo, de misión cumplida, una época a la que no todos llegan y que nos regala un tiempo para ser auténticos, para ser conscientes como antes nunca lo fuimos de que todo lo que somos está presente en el momento en el que estamos viviendo nuestra realidad.



miércoles, 26 de junio de 2019

Abuelos.




Acabo de entender porqué las parejas tardan tanto en tener hijos hoy en día. Es para que esa generación de abuelas que fueron pioneras en trabajar fuera de la casa, estén ya en su jubilación y los nietos encuentren con ellas esa paz que tanto necesitan, ese descanso del estrés cotidiano de esos padres trabajadores incansables que muchos días llegan tan rendidos que no tienen tiempo ni ganas de escuchar el rumor de los niños, sus ocurrencias, sus momentos presentes que nunca volverán. 

Cuando comparten su día con los abuelos es otra cosa, ellos tienen todo el tiempo del mundo para sus nietos, saben que han de aprovechar esa relación que consideran un regalo. Han pasado por la etapa que ahora atraviesan sus hijos e hijas y saben lo que pasó, saben que todo fue muy rápido y que se perdieron muchas cosas de sus niños, por eso en los nietos ven una segunda oportunidad para disfrutar de la frescura de la niñez, sin prisas, con la paciencia que da el saber que el tiempo que les queda es como si fuera un postre que les ofrece la vida y los niños la copa que lo acompaña, sus risas, su vivacidad, sus “locuras” se convierten en el complemento  perfecto de esos días monótonos y rutinarios.

Los niños son un acompañamiento muy recomendable para los viejos y no necesariamente tienen que ser tus nietos, siempre hay familias que estarían muy agradecidas si les echáramos una mano simplemente divirtiéndonos con sus niños.

domingo, 5 de mayo de 2019

Día de la madre.



Porque creo que no hay un Día de los Hijos, hoy quiero agradecer a la vida el mejor regalo que me ha hecho: una hija y dos hijos. 

Siempre me han causado cierta desconfianza esos "Días de..." como si no fueran o debieran ser todos los días los señalados para apreciar, para escuchar, para acompañar y sobre todo para amar a esos seres que conforman nuestro entorno, nuestra cotidianidad.

Pues hoy rompo una lanza por esos tres regalos que nunca terminaré de agradecer. No sé si soy una madre como se debe ser, simplemente soy como soy, pero ellos tres, cada uno con su personalidad son perfectos, son seres de luz, con un alma grande y generosa, que comparten solidaridad, amabilidad, trabajo, lealtad, fidelidad, cariño, son auténticos, sinceros, honestos, valientes. 

Ellos me convirtieron en madre, me enseñaron casi todo lo que soy, me ayudaron a crecer como persona, a conocerme a mi misma y trabajar por mejorar y caminar los nuevos tiempos. Por todo esto y mucho más me felicito en el día de hoy y en todos los días.

El amor, como los hijos, es portador de alegría, fuerza y perseverancia para no rendirse nunca.